sábado, 30 de junio de 2012

SÍNDROME DE ASPERGER: DIFERENTE PERO INTELIGENTE



Hace más de cinco décadas, el Dr. Hans Asperger, un pediatra austríaco, describió a 4 niños con algunas de las características del autismo, como deficiencias para la comunicación social, pero con una inteligencia normal. 
Sus observaciones fueron ignoradas en buena parte hasta que, en 1981, la Dra. Lorna Wing también comunicó varios casos de niños con inteligencia normal y problemas sociales similares y acuñó el término Síndrome de 
Asperger (SA) para diferenciar estos niños de aquéllos con Autismo Clásico según lo descripto por el Dr. Leo Kanner en 1943. No obstante, recién en 1994 la Asociación Estadounidense de Psiquiatría reconoció 
formalmente el Síndrome de Asperger (SA) como una subcategoría definida dentro de los Trastornos
Generalizados del Desarrollo y publicó los criterios clínicos en el Manual Diagnóstico y Estadístico de
Trastornos Mentales (DSM-IV).


¿Cuáles son algunas de las características del Síndrome de Asperger? 
Los niños con Síndrome de Asperger tienen una inteligencia normal, pero escasa interacción social y
emocional. Sus patrones del habla son raros y la entonación al hablar es monocorde. Les resulta difícil
interpretar las expresiones de la cara y entablar relaciones con sus compañeros apropiadas para la edad. Se
obsesionan por temas poco usuales y tienen conductas repetitivas. Debido a su modo pedante al hablar, los
niños con SA suelen recibir el mote de “Maestrito” o “Sabelotodo”. Les cuesta mucho manejar las exigencias sociales de la escuela o el trabajo y, a menudo, son el blanco de las bromas. 



¿Qué podemos hacer como padres? 
Los padres preocupados por el desarrollo social, emocional, motriz y del lenguaje de su hijo deben seguir su
instinto y buscar ayuda lo antes posible. NO deben esperar con la esperanza de que el niño crezca y “todo pase”.
Sino más bien, deben comenzar consultando al pediatra del niño o al médico de familia y prepararse para pedir evaluaciones adicionales a un pediatra del desarrollo, un psiquiatra infantil y un psicólogo. Los resultados de
estas evaluaciones facilitarán la elaboración y la implementación de un plan terapéutico a la medida de su hijo

Como Enfrentar un problema de aprendizaje

Nadie está condenado a repetir
los errores de una educación 
defectuosa.     F. Savater      



                                     LOS PROBLEMAS EN EL APRENDIZAJE. 
Los factores que intervienen son diversos, unos relacionados con el propio organismo del niño, y otros asociados a la influencia medioambiental. Esto no quiere decir que ambos factores actúen autónomamente; más bien, entre ambos existe una relación de interdependencia recíproca. En muy pocos casos, aproximadamente el 15% de ellos, los factores biológicos se presentan como determinantes de los problemas en el aprendizaje, los mismos que se encuentran asociados a disfunciones orgánicas, neuronales, severas carencias nutricionales, etc. La atención de estos casos severos, cuyo compromiso orgánico impide su recuperación académica, existe a través de la educación especial, con adaptaciones curriculares y una atención a la diversidad mayores que aquellas necesarias para los alumnos dentro de los supuestos normales. Por lo tanto, en adelante, nos referiremos a estos últimos (Condemarín, 1984).

 LA FALTA DE ATENCIÓN 
Este es uno de los primeros indicadores que anuncia la presencia de algún problema en el aprendizaje. Es un error suponer que tal falta de atención se deba únicamente a la presencia de algún factor específico; en realidad, se trata de casos multivariados, ya que las causas que la originan no se presentan aisladas, más bien, se encuentran asociadas a otras más, por lo que se presentan en conjunto. Sin embargo, podemos identificarlas con la finalidad de mejorar la comprensión de los problemas en el aprendizaje.  

LA DINÁMICA FAMILIAR 
La falta de atención se encuentra asociada, por lo general, a una dinámica familiar no grata para sus miembros. A este fenómeno se le ha denominado como “disfuncionales”. Una de las características de tales familias es la escasa tolerancia entre sus miembros; en ese contexto, las riñas y disputas son frecuentes; las exigencias y la falta de atención entre los adultos sitúan a los niños a una condición de marginalidad. 
En un ambiente enrarecido, el niño crece furtivamente; su autoconcepto es defectuoso y su autoestima será baja. En estas condiciones, es probable que adopte la fabulación que los medios de comunicación le ofertan como un medio de atender sus necesidades que, de otro modo, no podrá satisfacerlas. 
Cabe destacar que los padres intolerantes también en su momento se criaron en ambientes similares, por lo que nuestros actuales alumnos se insertan en un continuo de problemas en el aprendizaje que se inició algunas generaciones atrás y que, probablemente, continuarán si es que no son atendidos adecuadamente, por ejemplo, al reducir gradualmente su impacto y al lograr recuperar un desarrollo personal deseable para sus miembros.  

LAS INTERVENCIONES PSICOPEDAGÓGICAS 
Son múltiples los tipos de intervenciones, desde aquellas que realizamos espontáneamente hasta el acudir a los programas o servicios destinados para este fin, entre los que destaca la tutoría como un medio de acompañamiento al alumno en su desarrollo personal. 

OTROS SERVICIOS 
Es conveniente que los maestros y tutores recomienden a los padres acudir a los centros de salud cada vez que lo necesiten. Muchos padres son renuentes a usar estos servicios. Desde la paternidad responsable, el control del embarazo, la visita periódica durante la infancia como requisito para la matrícula en la escuela debe mantenerse a lo largo de la vida posterior del alumno. 
De esa manera, ya no sería extraño tener que concurrir con periodicidad a los centros de salud para recibir atención y orientación necesarias para conservar la salud tanto física como mental. De esta última muy poco se conoce y es de la que más se padece, como los estados de estrés crónicos que impiden adquirir aprendizajes más exigentes como la comprensión lectora y el cálculo lógico matemático.  
Este último síndrome muy poco se ha estudiado y es el que se observa con mayor frecuencia, no solo en los niños en edad escolar, asimismo ocurre en adultos en el cumplimiento de sus labores cotidianas. Gran parte de los componentes de dicho estrés han sido generados por aprendizajes defectuosos, en los que la escuela ha ejercido poca o nula influencia para enmendarlos. Muchas veces, las propias instituciones han incurrido en las denominadas dispedagogías que sería conveniente identificarlas y orientarlas de modo que no interfieran con la salud mental de maestros, padres y alumnos.  




jueves, 21 de junio de 2012

Disgrafía


Diagnóstico

Escolar

El Diagnóstico dentro del aula consiste en precisar el grado  de alteraciones y puntualizar el tipo y frecuencia del error grafico

Para este procedimiento se necesitará corregir diariamente las producciones del niño, destacando las fallas para reeducar  con la ejercitación adecuada. De forma individual, se realizarán pruebas tales como:

Dictados:  de letras, sílabas o palabras. Se dicta un trozo de dificultad acorde con el nivel escolar  del niño. Lo mas simple consiste en extraerlo del libro que habitualmente usa el niño, correspondiente al grado que cursa. Realizar el análisis de errores

Prueba de escritura espontánea: destinada a niños que ya escriben. La consigna es: “escribe lo que te guste” o “lo que quieras”. Del texto se señalaran los errores cometidos, siguiendo la clasificación de errores frecuentes señalada en la etiología de esta patología

Copia: de un trozo en letra de imprenta y de otro en cursiva, reproducir el texto  tal cual ésta, y luego otros dos textos, uno en imprenta para pasar a la cursiva, y otro en cursiva para pasar a la imprenta

Aquí observamos  si el niño es capaz de copiar sin cometer errores y omisiones; o bien si puede transformar la letra ( lo que implica un proceso de análisis y síntesis)

Si el niño  no logra copiar  frases, se le pide que copie palabras, sílabas o letras.

miércoles, 20 de junio de 2012

Discalculia


La Discalculia



Constituye un trastorno en la competencia numérica y las habilidades

 matemáticas las cuales se manifiestan en niños de inteligencia normal que no poseen lesiones cerebrales adquiridas. (C. Temple).

Criterios Diagnósticos del DSM-IV Trastornos del Cálculo  
  1.  La capacidad para el cálculo, evaluada mediante pruebas normalizadas administradas individualmente, se sitúa por debajo de la esperada dada la edad cronológica del sujeto, su coeficiente de inteligencia y la escolaridad propia de la edad.
  2.  El trastorno del criterio (1) interfiere significativamente el rendimiento académico o las actividades de la vida cotidiana que requieren capacidad para el cálculo
  3. Si hay un déficit sensorial las dificultades para el rendimiento en cálculo exceden de las habitualmente asociadas a él.
Características del trastorno
  • El niño no logra una correcta escritura de los números ni la realización de series secuenciales o clasificaciones numéricas.
  •  Se presenta una frecuente dificultad en identificar con claridad los números, hay dudas y equivocaciones al nombrarlos y escribirlos. Confunde grafismos parecidos como (3×8) o (4×7).
  •  Confunde los signos operacionales; +,-, x, /. Confunde el signo de sumar con el de multiplicar y el de restar con el de dividir, y viceversa.
  •  Invierte, rota, o transpone los números, por ejemplo el caso más frecuente es confundir el 6 con el 9, los hace girar 180°; (6×9), (69×96).dificultad para resolver problemas matemáticos.
Existen dificultades relacionadas con pensamientos operatorios, cálculo mental, clasificación, orden, cantidades, correspondencias, seriación y reversibilidad.

viernes, 8 de junio de 2012

Conociendo el autismo




Autismo


 


El autismo es un espectro de trastornos caracterizados por graves déficits del desarrollo permanente y profundo. Afecta la socialización, la comunicacion la imaginación, la planificación y la reciprocidad emocional, y evidencia conductas repetitivas o inusuales. Los síntomas, en general, son la incapacidad de interacción social, el aislamiento y las estereotipias (movimientos incontrolados de alguna extremidad, generalmente las manos). Con el tiempo, la frecuencia de estos trastornos aumenta (las actuales tasas de incidencia son de alrededor 60 casos por cada 10.000 niños); debido a este aumento, la vigilancia y evaluación de estrategias para la identificación temprana, podría permitir un tratamiento precoz y una mejora de los resultados.

Su origen obedece a una anomalía en las conexiones neuronales que es atribuible, con frecuencia, a mutaciones geneticas. Sin embargo, este componente genético no siempre está presente, ya que se ha observado que los trastornos que sufre una persona autista pueden tener un componente multifactorial, dado que se ha descrito la implicación de varios factores de riesgo que actúan juntos. Los genes que afectan la maduración sináptica están implicados en el desarrollo de estos trastornos, lo que da lugar a teorías neurobiológicas que determinan que el origen del autismo se centra en la conectividad y en los efectos neuronales fruto de la expresión génica. Hay varios tratamientos pero no todos ellos se han estudiado adecuadamente. Las mejoras en las estrategias para la identificación temprana de la enfermedad que utilizan tanto las características fenotípicas como los marcadores biológicos (por ejemplo, cambios, electrofisiológicas) podrán mejorar la efectividad de los tratamientos actuales.
El bebé autista puede pasar desapercibido hasta el cuarto mes de vida; a partir de ahí, la evolución lingüística queda estancada, no hay reciprocidad con el interlocutor, ni aparecen las primeras conductas de comunicación intencionadas (miradas, echar los brazos, señalar...)